Mirá como me enojo, o la inutilidad al cubo

0

Por Raúl López

raullopez@laborlegislatia.com

El centroforward transpiraba como testigo falso. Sabía que era la última oportunidad antes que lo saque el DT y no soportaría el chiflido unánime de toda la tribuna, pero así y todo él se tenía Fe.

Estaba convencido que los diez goles errados solo frente al arco, eran producto del mal estado de la cancha; o de la pelota mal inflada; o del sol en contra o del sol a sus espaldas; o del fotógrafo que junto al banderín del córner justo disparó la cámara; o el olor a choripán o de lo que fuera. Seguro que de él no era la culpa, o por lo menos así le decían tanto el DT como sus compañeros de equipo.

Y por supuesto los relatores radiales y televisivos que hacían la vista gorda a todas las pifias, burradas y estupideces que cometía. Si hasta su coach extranjero -que le cobra fortuna- le había metido en la cabeza que el mundo estaba a sus pies, que cualquier selección de primera categoría mundial moriría por tenerlo entre sus filas.

Acaso cuando firmó su primer contrato con esos personajes del “Circulo Rojo” del futbol, no intuyó que a él lo estaban agrandando solamente para sacarse de encima al 9 titular? No le entraron ciertas sospechas cuando sin tocar una pelota ni hacer nada aparecía con un diez en las crónicas deportivas? Y cuando otros jugadores le reprocharon que no pasaba la pelota, él no lo hacía y una tribuna muy bien paga lo aplaudía a rabiar?

Era obvio que no le faltaban adláteres comprados ni estúpidos aplaudidores, así que seguía su rumbo embriagado por la adulación.

Frente a la mayor responsabilidad que puede afrontar un delantero, soportó la espera con nervios de acero. Sabía lo que se jugaba. Después de tantas, pero tantas cagadas, sólo le quedaba la gloria o el escarnio. Trotó ansioso hasta la pelota y por supuesto, siguiendo su sana costumbre, la tiró a la cuarta bandeja.

Tribunero y bien coucheado, puso cara de enojado y salió de la cancha gritando a la gente que estaba recaliente. Luego sonrió, para las fotos, vio?

Pero en el vestuario a solas se enojó de verdad, se miro al espejo y se dijo en voz baja….como pude ser tan bolu..!! Desperdicié mil oportunidades; hice todo al revés, escuché sólo a mi manager que me llevaba al cadalso paso a paso y desde el primer día. Un nabo

Dicen que de sus ojos celestes saltó un lagrimón. Sólo uno, mientras la hinchada llora aun sin entender qué pasa.

COMPARTIR:

Los comentarios están cerrados.